Beigarth dijo que había restos de acero en la cueva de los jotun, pero no se percató de las señales de adoración a los dragones ni del cadáver de un cazador asesinado en un ritual. Si alguien sabe lo que eso significa, esa es Eir Stegalkin, que una vez se enfrentó a los dragones y sabe más sobre ellos que cualquier habitante de Hoelbrak.