¡Nunca me lo habría imaginado, pero parece que no subestimar a tus aliados es tan importante como no subestimar a tus enemigos! Me sorprendió que los ogros fueran capaces de sacar tanto provecho de su posición, pero la verdadera sorpresa resultaste ser tú. A veces, una sola persona puede cambiar el curso de los acontecimientos... Sobre todo si se trata de una persona como tú. Sigue así.