Creo que ya te di las gracias, pero tengo tanto trabajo que no lo recuerdo bien. Así que, para asegurarme, te envío también esta carta como muestra de mi gratitud.
La corrupción amenazaba con engullir el Fuerte Cadencia. Tu participación ha ralentizado la corrupción lo suficiente como para darnos tiempo para idear una solución más permanente. El fuerte no está a salvo, pero la situación ya no es tan terrible como antes.