Los diablillos y los elementales campan a sus anchas por Paso de Helechoalto. Parece que algo en las montañas los atrae, algo que conecta con su naturaleza elemental. Mi compañera de investigación, Suki, tiene un laboratorio al este de Rocaguarida. Seguro que le vendría bien un poco de ayuda para arrear a las bestias, si te animas.