Cuando los charr irrumpieron en Ciudad Ascalon hace más de doscientos años, el rey Adelbern, en un acto de desesperación, rompió su espada mágica, Magdaer. Esto creó el Fuegostil, una onda de energía descomunal que acabó con el ejército invasor charr pero maldijo a los humanos, convirtiéndolos en fantasmas.