Lideré un escuadrón del Pacto hasta Orr para aniquilar a la Boca de Zhaitan, que operaba en la Parroquia de Kitah. Nos abrimos paso entre las ilusiones del señor corrupto de la parroquia, acabamos con él y con sus sirvientes muertos vivientes y nos deshicimos de la Boca. Pero perdimos a buenos soldados en el empeño. Sin la Boca, el suministro de alimentos de Zhaitan se ha reducido. Volví al Fuerte Trinidad para presentarme ante el mariscal Trahearne y planear el siguiente paso del Pacto.