La Corte de la Pesadilla ha logrado corromper a un grupo de skritt esclavizados. Bajo el influjo de los frutos corruptos que la Corte de la Pesadilla utiliza para someter la voluntad ajena, los skritt se han convertido en asesinos autómatas sedientos de muerte y destrucción. No hay cura; lo único que se puede hacer es acabar con su sufrimiento.