Para protegerse de los muertos vivientes orrianos, claro está. ¿Por qué si no? Cuando se alzó Orr, los navíos que estaban en alta mar fueron empujados a las ruinas de la vieja Arco del León. Reconstruyeron la ciudad en toda su gloria. Oh, cuánto lo echo de menos. Era un sitio tan diverso y lleno de vida... (suspira)