Costes de supervivencia:
Debo seguir refinando mi inoculación contra los brotes de coral prototípicos. El ungüento no vale para tratar la enfermedad una vez contraída, como varios de mis subordinados han demostrado desgraciadamente en su último regalo a la ciencia. ¡Por suerte, los trabajadores a los que convencí de que se embadurnaran de antemano resistieron bastante bien a la exposición! Superando incluso las expectativas iniciales en lo que a duración respecta, aunque, pasado ese plazo, una exposición continuada siguiera siendo fatídica. Mi ungüento médico es efectivo, obviamente, pero exige una aplicación repetida. Ese condenado coral se adapta con una rapidez que cabría calificar de irresponsable.
¿Tal vez podría prolongar la duración del efecto aplicando diferentes versiones del ungüento médico en finas capas de efecto medido? Más abajo he adjuntado documentación extensa sobre cómo alcanzar esta implementación con mi prototipo de difusor de ungüento médico de sociedad de la Inquisa. Con suerte, Tunsi aprobará por fin este recurso para todo nuestro equipo. Supongo que la cosa dependerá de una comparativa de costes entre los ingredientes del ungüento y los gastos derivados de la fragua. No envidio a Kagg, responsable máximo de calcular los costes energéticos.
De momento, emplearé el método en mí para garantizar que mi genio sobreviva en beneficio de futuras generaciones.