Guild Wars 2 Base de datos

Han pasado dos ocasos desde la última vez que me senté a escribir mis pensamientos. He completado mi peregrinaje y al fin me erijo ante la Aguja de la Exaltación. En pie sobre la rampa que conduce al Templo del Manto Bendito, echando la vista a las aguas que recorren el majestuoso paisaje del Jardín de la Eternidad, no puedo evitar acordarme de que esta región siempre ha estado envuelta en un halo de misterio para nuestra gente. Recuerdo las historias que mi ascendiente me relataba sobre su propio viaje al templo. Nunca habló con nuestra gente de las pruebas, pero contó innumerables historias del traicionero viaje a través de los entresijos de la selva hasta llegar aquí. Le costó ocho días por el camino del peregrino, desde los confines más al sur de Castora a la escalinata del templo, y varios de sus acompañantes no llegaron a completar el periplo. Mi propio peregrinaje concluyó quince días después de emprenderlo. El mentor Sidony siempre me recuerda que esto no es una carrera, que cada cual debe llegar al divitium nava como y cuando le corresponda. A pesar de sus intentos por reconfortarme, no me cabe duda de que mi ascendiente juzgará ese tiempo adicional que he necesitado. Me refiero si supero las pruebas, claro, cosa que puedo intentar mañana mismo. Me da que esta va a ser otra noche inquieta.