Cuando despuntó el alba, Isgarren nos informó de que veía imposible avanzar más hasta que rompiéramos la maldición, así que el resto proseguiremos siguiendo las indicaciones que nos vaya dando desde el campamento. Nos pidió estar atentos a cualquier cosa que pudiera poner fin a la maldición, y desde luego que lo haremos. Por ahora, continuaremos buscando los territorios rituales y a Vloxx.