Me aventuré a la ciudad para quedar con la representante de la emperatriz y acabé localizando a Sang-Mi escondida en el cementerio de la ciudad. Contaba con protección, pero aun así se mostró reacia a la hora de iniciarme en el ritualismo, una tradición canthiana ancestral.
Los ritualistas son expertos invocadores de espíritus que hacen acudir a entidades de la Niebla para que los asistan en combate. Se trata de una práctica arcaica, pero muy venerada en Cantha, de modo que Sang-Mi me animó a abordarla con mucho respeto. Soy perfectamente consciente de que no conviene menospreciar los reinos espirituales.