Guild Wars 2 Base de datos

Tal y como esperaba, mi intento por contactar a Isgarren volvió a quedar en nada. Total, que solo me quedaba localizarlo a la vieja usanza. Por suerte, dio la casualidad de que Hiorr lo había visto dirigiéndose al oeste, adentrándose en las ruinas. No sé ni por dónde hubiera empezado sin esa pista. Seguí su rastro hasta llegar a la plaza, por donde había desperdigadas diferentes pruebas de las excavaciones y combates de la Inquisa, amén de estatuas y artefactos de los videntes de indudable valor. Incluso descubrí un mensaje en un comunicador de la Inquisa abandonado que sugiere que Sebb tiene algo planeado en la zona. Tendré que investigarlo más adelante. Mientras buscaba, sin embargo, di con una perturbación mágica cerca de la entrada de la basílica; aunque la magia de Castora está especialmente activa, esto específicamente parecía provocado por algo en concreto. Según avanzaba hacia la entrada de la inmensa estructura, acabé dando con Isgarren. Lo veo tan poco solícito y falto de arrepentimiento como cabía esperar, y tampoco parece tener especial interés en contestar a ninguna de mis preguntas. He llamado a los otros y, aunque Canach y Sayida están ocupados en otro sitio, Rytlock viene para acá. Isgarren insiste en que necesita explorar esta instalación y parece que la Inquisa nos lleva la delantera. Me adentraré con él, por supuesto; hasta que no obtenga algún tipo de respuesta no pienso perderlo de vista. ***