"Yo llevo el viento".
Los arqueros del Dominio de los Vientos han aprendido a dominar la poderosa magia borrascosa de sus bosques para crear un arco hecho de puro viento. Blandiéndolo, el vendaval manipula las ráfagas a su alrededor para maniobrar con gracilidad en el campo de batalla y portar sus flechas.