El néctar de divina percepción contiene una mezcla de extractos naturales combinados con magia generada de forma natural en el medio ambiente de Castora. Su consumo tiene como única finalidad comunicarse con la voluntad del Guarecedor y, por ello, sus ingredientes (refinados de acuerdo a proporciones exactas) solo pueden ser conocidos para el creyente requerido y unos cuantos acólitos cuidadosamente seleccionados.
Para la mayor parte de los participantes en el ritual, consumir el néctar tiene como resultado visiones difíciles de interpretar, a menudo percibidas como de naturaleza agresiva. Cuando se consume en concierto preciso con el creyente en la Congregación del Guarecedor, un guarecido, normalmente el creyente, podría, excepcionalmente, recibir una visión de o una comunicación con una manifestación espiritual del propio Florespinado Guarecedor.
La interpretación de estas visiones puede suponer todo un desafío, y es recomendable dejar la tarea de discernir el significado oculto tras las visiones otorgadas por el néctar de divina percepción exclusivamente en manos de los más dedicados de entre nosotros.
Sin embargo, todo el mundo es bienvenido a participar en el ritual, sean guarecidos o desguarecidos, si así lo deciden. ¿Qué mejor forma de difundir la palabra de Florespinado Guarecedor que brindar a quien lo pida la oportunidad (por nimia que sea) de comunicarse con él, después de todo?