Guild Wars 2 Base de datos

*(Garabateado en el margen de la primera página.)* *Petrus, dime qué te parece el prólogo. Lo he guardado para el final, ahora que el manual está acabado. Dime si te resulta demasiado para terminar. Me he emocionado un poco. Es que Dame se hubiera enorgullecido, eso es todo.* --- Ha sido necesario afrontar muchos vericuetos para llegar aquí. Me preocupaba que a nuestro dispar equipo de proyecto le costara unir fuerzas para conseguir algo inspirador. "Es una nueva era", decían, y yo les preguntaba: "¿Por qué no van a poder los charr ayudar a liderar al camino?". El imperator Salvegloria estuvo de acuerdo y, con la sincera aprobación personal de la imperatrix Tiroperdido, me puse en marcha. El objetivo era crear una especie de receptáculo, un poco de potencia adicional para que los guardianes pudieran recurrir a él, con magia para forjar y modelar a su antojo. El receptáculo de contención para tal poder es donde Petrus y sus camaradas de hierro —Tullis, Jenk y Melniza— entran en juego con su experiencia. Los tres ya estaban familiarizados con la construcción de contenciones mágicas para encerrar a los fantasmas de Fuego Enemigo. Estudiamos planos exhaustivamente, consultamos a unos cuantos asura y hasta hicimos una excursión al implacable Priorato de Durmand para inspirarnos y estudiar un par de faroles de Deldrimor. Meses después, teníamos un prototipo funcional que combinaba el funcionamiento de un farol de contención y un amplificador de braseros de fuego. Con él, Petrus era capaz de mantener un sudario estable de llama y hasta empuñar armas formadas del propio fuego. ¡Era una estampa digna de admirar! Desde entonces, nos hemos estado ocupando de los fallos. Petrus ha tenido que reponerse de alguna que otra calva en su pelaje, pero mejoramos mucho en lo de apagar fuegos. Al final, era lo suficientemente seguro como para presentárselo a nuestros imperators. Nuestra demostración fue recibida con miradas resplandecientes y vítores de la multitud de testigos; tuvimos aprobación para compartir esta práctica con las legiones y, ahora, con el resto de Tyria. Como charr que ha pasado gran parte de su juventud creyendo en algo para luego dejarlo de lado más adelante, a todos los guardianes les digo esto: los dioses, los espíritus y los líderes van y vienen con los años, pero aquello que alimenta tu virtud, ese instinto que te lleva a interponerte entre el peligro y algo o alguien necesitado..., toma esa chispa y échala a tu brasero. Que ilumine tu camino. —Attiken Chispatizada, Legión de la Llama