### Skippy y la marinera
"Miau", dijo Skippy.
Lo que quería decir con eso era: "¡Me encantan los premios y las mantitas como a ti! ¡Acepto el puesto de grumete en este trascendental viaje de Gat Storah a Tyrmia-uh!".
Leo se regocijó.
"¡Estoy deseando ser testigo de tu proeza navegando, capitán!", añadió Skippy.
Fue en ese momento cuando Leo se dio cuenta de que necesitaba un marinero.
"¡Necesito un marinero!", exclamó Leo.
Skippy dijo: "¡Fechorías!".
Leo arrugó los bigotes, confuso.
"¡Se llama Fechorías, Leo! Es blanca como el velamen y adora contemplar las olas desde donde se encarama siempre, al norte, en los arcos".
"¡Miau!", profirió Leo con decisión, y hacia allí se encaminaron.