### Sadie y la primera oficial
"Sí, vale, puedo hacer eso, supongo. No me va mucho la compañía, en realidad. Casi no hablo con nadie. He estado aprendiendo de esa gente de las túnicas, las bebidas y toda esa obsesión por las piñas, observando cómo se preocupan de los demás. Se portan bien con los forasteros y todo eso. Parece una causa noble. Sí, por qué no. Puedo intentarlo", dijo Sadie, parloteando. "Pero que ese perro ni se me acerque".
"¡Soy minino honorífico!", ladró Sombra.
"Ah, no lo sabía. Entonces vale. Bueno, pues sí; ¿serás tú quien me dé las órdenes, capitán? ¿O tienes un primer oficial o algo así? Aunque yo podría ocupar ese puesto en vez del de, ¿cómo era?, intendente...".
Fue entonces cuando Leo se dio cuenta de que necesitaba un oficial. Alguien que no hablara tanto. Y que estuviera cerca, a ser posible.
"¡Casper! ¡Casper será mi primera oficial!", saltó Leo con total convicción. "Siempre anda por aquí cerca, hacia el sur, vigilando la playa de esa temida senescal desde las alturas. ¡Velando por nuestra seguridad! ¡Es perfecta como primera oficial! ¡En marcha, tripulación!".