- Esta mañana abatí a una presa de gran tamaño. Alta y larga, corría a dos patas y usaba su pesada cola como contrapeso para su inmensa cabeza. A juzgar por los dientes y la piel, se trataba de un espécimen de cierta edad. Era otra novedad, así que, cuando acabemos de limpiarlo, preservaremos sus restos para estudiarlos.
- He avistado las huellas de otro ejemplar; son mucho más anchas y planas. Trataremos de seguir el rastro antes de que caiga el sol y proseguiremos con la búsqueda mañana, si fuera necesario.
- Hoy he divisado otras huellas distintas junto al arroyo. Son de una criatura pesada y bípeda, posiblemente un gólem de la Inquisa. Se conoce que no había tenido en cuenta la presión que ejercería en el suelo y casi se hunde en el barro. Esos pobres ignorantes no tienen ni idea de lo que pintan en un terreno así.