Por fin, este es el trabajo que estábamos esperando. En vez de robar cocos y maderos a esos vainajardinenses, al fin vamos a ir a por un tesoro de verdad. Todo este tiempo aquí varados al fin merecerá la pena y podré regresar a la zona continental con una fortuna. ¡Y esos cobardes de la Inquisa nos dejan liderar el camino! Eso sí, les brindaremos esos artefactos que tanto ansían tras cargar nuestras bolsas con lo mejor del botín. Va a ser el día más lucrativo de mi vida.