Luchamos todos los días para conservar el Puesto de Mando de Tuyere y no perder terreno en esta región. Tenemos que lidiar con asaltos directos y ataques de rivales huidizos. El alquitrán de nuestro aljibe emite un gas que envenena a las tropas y las deja débiles y apáticas. También tenemos un campamento auxiliar al oeste de Brecha Cercenada, aunque allí no tenemos mucho control. Es una lucha diaria, pero algún día extinguiremos a la Legión de la Llama de una vez por todas.