Guild Wars 2 Base de datos

Llegué a Bava Nisos y no tuve problema en localizar a mis aliados gracias a la acalorada discusión que estaban manteniendo. Isgarren y Tristeza Latente se oponían vehementemente al impulsivo enfoque de Livia. Flecha Serena bastante tenía tratando de mediar en la situación. Entretanto, Anise intentaba sopesar las opciones sobre la mesa. Y, como es comprensible, estaba bastante estresada. A mi llegada, Pincho me pidió que pusiera un poco de cordura en todo aquello. Hice lo que pude, dejando clara mi posición, pero no logré gran cosa en lo que a calmar la situación se refiere. Antes de que pudiéramos alcanzar nada ni remotamente cercano a una decisión, sufrimos la emboscada de una oleada de pavesas de Niebla. Nos rodearon, probablemente invocadas por el cetro de Orr o como efecto secundario del alterado estado anímico de Livia. Contraatacamos, pero, en algún momento en mitad de todo aquel caos, Livia logró escabullirse. No había duda: iba de camino a abrir la puerta, sin discusiones ni nada. Cuando las pavesas de Niebla se disiparon, seguimos a Livia antes de que pudiera causar un daño irreparable, tanto a ella misma como a nosotros y a Tyria en su conjunto. ***