Guild Wars 2 Base de datos

*Este diario, en su día mimado, está ahora hecho jirones. Faltan varias páginas.* Judge y yo hemos hecho un descubrimiento de lo más desconcertante: tras un terremoto, se abrió un sendero a la gran biblioteca de los Ocultos. Tatyanna decidió quedarse en nuestro campamento en las ruinas orientales y Judge y yo nos aventuramos a su interior. Aunque la mayor parte de los documentos están escritos en un idioma que no comprendemos, algunos tomos no tan antiguos sí que están escritos en krytense común. ¿Tal vez los dejaron allí para nosotros mercenarios del divino cambio? ¡Oh, Saul! ¡Te escuchamos! ¡Te vemos! Nuestros dioses, los Ocultos... Ahora sé cómo se llamaban. Eran los mursaat. Siento como si el propósito de esta vida se me hubiese revelado. Esta ciudad, su ciudad, alberga una puerta a otro plano. Eso es lo que el confesor me mandó aquí a encontrar. Así es como garantizaremos su victoria. --- Ahora me he centrado totalmente en hallar un camino a la propia ciudad para poder localizar esa puerta y acabar con la guerra. Pero Tatyanna parece más enfurecida cada día que pasa y Judge más solemne, así que sigo alentándoles con que este es el modo en que debemos proceder. Esta es nuestra senda y no podemos desviarnos. Los días de paz que compartimos fueron una época bonita, pero que ha tocado fin. --- Finalmente he encontrado la forma de llegar a las entrañas de la ciudad. Otro terremoto desveló el camino. Se adentra en el corazón de la montaña, aunque ni siquiera yo lo he recorrido demasiado. Parece peligroso, pero ese miedo precisamente es una forma de validación. Tatyanna y Judge están de los nervios, pero parecen sentir una motivación mayor que estas últimas semanas (aunque me cuesta identificar si lo que les alienta es la misión del confesor o las ganas de ponerle fin). Nos prepararemos durante unos cuantos días y, a continuación, pondremos rumbo a lo profundo.