Las pruebas preliminares han sido prometedoras y creo que he descubierto algo significativo en lo relativo a la hematites.
Existe una resonancia invisible —una trama de hilos de una mágica celosía— que conecta la mayor parte de las hematites. Es probable que las esquirlas y franjas de menor tamaño sean demasiado pequeñas para mantener una conexión en condiciones, lo que permite cercenar ese vínculo o bloquearlo por otros medios. Sin embargo, en teoría, estos hilos se pueden emplear para trasladar almas de una hematites a otra, incluso aunque estén a una enorme distancia. ¡Tal vez quienes estamos muy versados en las artes nigrománticas podamos incluso proyectar nuestras propias almas a través de esta red! ¡Las posibilidades son apasionantes! Esto podría cambiarlo todo respecto al mantenimiento de las piedras y dónde acumular sus recursos.
Tengo que mostrárselo a Seraf cuando venga mañana. No desdeñará mis métodos tan rápidamente cuando sea testigo de semejante revelación. Puede que incluso se imponga un brindis.