Las jaulas de podredumbre generan varias cascadas ondulantes que fluyen hacia afuera creando muros de podredumbre en torno a una zona de plaga nociva. El último muro de podredumbre permanece en su lugar mientras dure la plaga nociva, infligiendo daño y hemorragia y rechazando a enemigos, además de bloqueando los proyectiles que impacten contra él.