De vuelta en la Guarida de la Cosecha, se respiraba cansancio y alivio en el ambiente. Flecha Serena explicó que, tras una batalla victoriosa, los habitantes de las tierras bajas lo celebran con una noche de merecido descanso. A mí también me pareció reconfortante y recibí de buen grado el silencio de la Guarida de la Cosecha. Al menos, mientras duró.
Me reagrupé con nuestros aliados para comprobar que todo el mundo estuviera bien. Caithe y Malice ya habían puesto rumbo a casa, contentas de haber ayudado pero innegablemente aliviadas de poder volver a sus respectivas personalidades. Independientemente del desafío, Tyria siempre persiste.
Pincho sugirió que entrásemos; Aliso Estoico, Tristeza Latente e Isgarren habían estado aguardando nuestra llegada en medio de una atmósfera tensa y silenciosa. Y, en ese momento, Tristeza Latente desveló al fin su auténtica y completa identidad a la garra y a su hijo: que no solo era bruja, sino la mítica Voz de la ancestral historia kodan. Contó que la voz de Koda bramaba en su mente, casi al punto de hacerla perder el juicio, pero que Isgarren la ayudó a cortar esa conexión y así fue como, de algún modo, se hizo bruja.
Aliso estaba comprensiblemente agitado por esta nueva capa de engaño. Pincho, aunque turbado, parecía inclinarse más hacia la curiosidad que hacia el enfado. Antes de ir a reconfortar a su padre, le confirmó a Tristeza que podía contar con su apoyo. Un gesto de madurez, sin duda.
Cuando los tres estuvimos al fin solos, Isgarren, en un intento por distraer a Tristeza de su sentimiento de culpa, redirigió la conversación a asuntos más apremiantes. Antes de nuestra batalla en la cima del Monte Balrior, cuando Tristeza regresó conmigo a la torre del brujo para descubrirse ante Isgarren, la mención de Mabon había acallado a ambos. Cuando murió en Amnytas, Tristeza "sintió" la muerte de Mabon durante todo el camino en Janthir.
Isgarren reveló que Mabon había lanzado secretamente una protección sobre la ciudad de Bava Nisos tras la destrucción de los mursaat. La intención era proteger una puerta de la Niebla oculta en el corazón de la ciudad. Pero, al morir Mabon, esa protección se desvaneció. Isgarren sospecha que esa puerta es precisamente a la que se refirió Ura con su último aliento, aunque no tiene ni la menor idea de cómo se ha podido abrir, ni de si aún sigue abierta.
Localizar y sellar esta puerta es nuestra única prioridad. Emprendemos rumbo a Bava Nisos antes de que más titanes (o algo peor) emerja de ahí.