Con el corazón rebosante de gratitud en tiempos inciertos, declaro que se avecina una nueva batalla. Han pasado pocas lunas desde que plantamos cara a los acechacarnes. Aunque nuestro arrojo y nuestro sacrificio se tornaron en victoria, nunca merece la pena pagar un precio en vidas a menos que no haya otra opción. Y, pese a todo, volvemos a vernos en la misma situación.
Frente a la incertidumbre, has optado de manera altruista por proteger la vida de los habitantes de las tierras bajas, entre muchísimas otras. Por eso, es para mí un inmenso honor invitarte a ti y a todos tus seres queridos a un banquete entre camaradas osunos en la Guarida de la Cosecha, en el primer cuarto de luna del ciclo lunar.
Honras a tu tribu con tu sacrificio. En esta velada, trataremos de pagarte con la misma moneda y honrar tu gesto.
Tu humilde garra,
—Aliso Estoico