Fiel a mi promesa a Aliso Estoico, rescaté parte de la flora y fauna dañada, que me dedicaré a rehabilitar en mi heredad. Pensando en mi llegada a este lugar, recuerdo que los aldeanos cuchicheaban del tiempo y los cambios medioambientales. En ese momento, me inquietaban demasiado otros asuntos como para mostrar preocupación. Ahora estoy experimentando de primera mano cuánto ha perturbado el ecosistema local la presencia de los titanes. Esperemos que nuestros esfuerzos ayuden a limitar las bajas, pero no puedo pasar por alto la realidad: estamos tratando los síntomas mientras la enfermedad sigue campando a sus anchas.
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