Justo cuando estaba terminando de recoger muestras, escuché a Flecha Serena rugiendo por el comunicador; desde luego, el chaval le está sacando partido al regalo de Malice. Mientras reflexionaba sobre la aparición de Tristeza Latente, se había topado con pruebas de la existencia de un segundo titán hacia el norte. Describía grietas en la tierra y huellas demasiado grandes para pertenecer a un animal, y hasta había captado un olor peculiar. Le dije que aguantase mientras yo me dirigía al norte.
Cuando me reuní con él cerca de la costa, el equipo de investigación del norte ya estaba tratando de localizar cualquier rastro de este segundo titán. Las pruebas reunidas hasta el momento hacían pensar en una bestia muy distinta a Greer; mientras este disfrutaba de entornos pantanosos, este nuevo ejemplar parecía más vinculado a la borrascosa costa. Recogí unos cuantos pararrayos de los kodan en el campamento y ayudé a colocarlos a lo largo de la costa con la esperanza de poder rastrear los movimientos de la criatura durante la tormenta. Volví junto a Pincho y confirmé su informe: andamos tras la pista de un segundo titán. Ya veremos si podemos acorralarlo.
Dado el resultado de nuestro enfrentamiento con el primero, pronto zanjaremos este asunto.