Aliso Estoico quedó conmigo fuera del enclave; esta será su primera gran presentación al resto de la Tyria moderna. Estaba nervioso, pero tan preparado como cabía esperar. Su gente está en peligro, y anteponer los intereses de su pueblo a los suyos propios es lo que debe hacer la garra.
Ya se mascaba la tensión en la sala cuando entramos. Ocupé mi lugar en el podio y todo se puso en marcha. El Resguardo Astral confirmó lo que Malice parecía saber nada más producirse el primer encuentro: que los titanes habían regresado a Tyria, en efecto. Criaturas demoníacas de la Niebla. Hasta el momento, se pensaba que eran seres erradicados de Tyria.
Escuché con atención las crecientes preocupaciones, la confusión, las ansiedades y los miedos de los presentes. Justo mientras abordábamos otro momento de tensión, Livia apareció en la puerta para echar un poco más de leña al fuego. Solicitó que recurriéramos al cetro de Orr —o Legavo—, un arma de vidente ancestral diseñada para controlar o manipular a criaturas procedentes de la Niebla. Nadie tenía una respuesta clara sobre si el objeto funciona realmente o no, pero al menos unos cuantos de los presentes en el consejo estaban dispuestos a arriesgarse para acallar la amenaza lo antes posible. Como no había forma de acordar unánimemente lo que se debía hacer, pedí realizar una votación. La reina Jennah y Ludo andaban a la gresca, lanzándose mutuamente a la yugular, pero incluso ellas estuvieron de acuerdo en que no iban a dar su brazo a torcer. Todo el mundo se tomó un instante para recapacitar acerca de su postura antes de retomar la sesión.
Una vez todos decididos, el consejo votó. No recurriremos al cetro; la mayoría de los asistentes no podíamos justificar el riesgo. Como resultado, la condesa Anise nos ha ordenado a Malice, Caithe y a mí regresar a Janthir con Aliso Estoico para seguir investigando y determinar el alcance de la amenaza. Ya me he despedido de Aliso y me dispongo a ultimar mis propios preparativos antes de emprender el camino de vuelta a la Guarida de la Cosecha.
Veremos si somos capaces de cargarnos a un titán.
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