Con un renovado sentido del valor de mi arte, temo que mis días en Guarida de la Cosecha están contados... Una pena, la verdad. Este lugar calma mi cansado espíritu.
He escrito varias piezas por encargo durante mi estancia aquí, pero me preocupa atraer demasiado la atención a este lugar... Mi fama es imparable y no cabe duda de que mis páginas inspirarán a otros a venir a experimentarlo de primera mano. Me ha costado decidirme a dejar atrás estas páginas, pero lo haré como regalo a los habitantes de las tierras bajas. Un beso que permanece, mucho después de la despedida de un amante.
Tal vez piensen en mí cuando me lean.
—Snargle Garradorada