Pincho nos guio a lo largo de la bahía y hasta la primera isla. Húmeda y escalofriante, estaba inquietantemente en calma cuando bajamos del esquife y pisamos tierra firme. Nos dirigimos hacia el oeste, donde hallamos los cadáveres de esas criaturas tipo esquirlas, que ahora empiezo a entender que guardan relación con el titán. ¿Sería obra de Aurora Apagada? No pudimos entretenernos mucho, pues más de estos seres nos aguardaban en el camino para tendernos emboscadas.
Al avanzar hacia el oeste, Pincho divisó un claro en el pantano... y a Aurora Apagada. Por fin la habíamos alcanzado.
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