Bava Nisos nos esquiva por completo y mi lado débil quiere dudar de su existencia. Pero dudar es fracasar. He enviado a mi séquito por el camino que Saul describió numerosas veces. Ha sido en vano, pero siguen en marcha.
En el último viaje envié al cocinero con ellos, ese golfo que se hace llamar Judge. Cuando el grupo regresó al cabo de unos días, el muchacho habló de un debilitante dolor de cabeza que le sobrevino mientras cruzaban a la siguiente isla. Solo le ocurrió a él, pero el dolor de cabeza empeoraba según remaban. Tatyanna ordenó dar la vuelta cuando el joven empezó a sangrar por la nariz. Debe de ser algún tipo de prueba. Es un rompecabezas que debo resolver...