Capítulo siete: Los titanes
Mientras el Priorato trabajaba con las legiones charr para restaurar varios documentos anteriores a los acuerdos de paz, hemos descubierto flagrantes vacíos en nuestro conocimiento de la cultura charr investigando la aniquilación de los titanes y del visir Khilbron. Ahora sabemos que el pueblo charr sufrió una gran inquietud al presenciar la destrucción de sus "dioses", pero resulta fascinante nuestra falta de comprensión de los efectos colaterales que ese momento originó en la sociedad charr en un sentido más amplio. Descubrimos algunas referencias a ese periodo bautizado como "la disociación charr".
Es fácil trazar una línea entre esa revelación y la cultura de los charr hoy en día, enormemente empáticos y dispuestos a participar en el diálogo global, mientras otras subfacciones siguen apegadas a esas costumbres arcaicas. Sabemos que los charr se revolvieron rápidamente contra los chamanes responsables de acabar con su sociedad y que los titanes fueron el catalizador. Se generaron suficientes tensiones, no obstante, para que el catalizador entrara en erupción en el momento adecuado. Fue devastador para su espiritualidad, aunque los líderes charr modernos esgrimirían que fue inevitable y fundamental para ayudarlos a ponerse en pie tras el Fuego Enemigo.
Para entender por qué los charr experimentaron una tensión tan significativa, debemos entender el catalizador: los titanes. Aunque ahora sabemos que se trasladaron por orden de Khilbron, hemos recopilado pocos detalles sobre la especie en sí (si es que una creación en sí puede calificarse de especie).
Gracias a nuestra investigación, hemos descubierto uno de los primeros casos de interacción entre un titán y un charr. Caesetia Llamafuego, una joven cachorra de la Legión de la Llama, escuchó un susurro casi imperceptible en el bosque. La voz pronunciaba mensajes amenazantes que asustaban a la cachorra, así que volvió enseguida a casa a informar a los líderes de su escuadra. Al ser chica, ignoraron su advertencia, pero cuando escuchó el susurro una segunda vez —y luego una tercera—, se llevó a su hermano al bosque para que lo escuchase. Crispus, el muchacho, acudió enseguida a su padre y la escuadra partió de inmediato. Creemos que Crispus se hizo chamán. Caesetia acabó uniéndose a Kalla Navajachamuscada.
*Anexo sobre la "disociación charr": podría referirse al periodo total comprendido entre la llegada de los titanes hasta justo después de su aniquilación, que muchos archiveros e investigadores charr prefieren, dada la rica historia anterior a la interferencia de los titanes*.