Una nota garabateada con premura en un trozo de papel rasgado.
Se han llevado a los otros a su castillo. Estuve oyendo durante horas sus horribles gritos. Fingí que había muerto para que me dejasen aquí. Es igual. Sin nada que echarme a la boca, no tardaré en morirme, de todos modos.
Conocía el peligro cuando nos plantearon su propuesta, pero no se me ocurrió que significaría morir en un lugar como este. Siempre pensé que no tendría queja mientras supiera que Deldrimor había sucumbido. Ahora, sin embargo, lo único que deseo es cinco minutos más delante de mi chimenea.