Das vueltas atacando a los enemigos a tu alrededor. Tras un breve intervalo, una onda expansiva de ráfagas de luz surge desde tu posición, infligiendo daño a los enemigos y otorgando poder a los aliados. Tu siguiente ataque de lanza está iluminado si alcanzas a un enemigo en la primera vuelta. Iluminada. La onda expansiva además inflige más daño y condiciones a los enemigos y otorga bendiciones a los aliados.