Me he refugiado bajo una torre del despeñadero oeste. He tratado de observar las diferencias entre los extractores cercanos grandes y pequeños. Las torres más pequeñas parecen tener puntos débiles que podrían aprovecharse por vía aérea, mientras que el extractor de mayor tamaño parece estar fortificado contra métodos convencionales de ataque y podría exigir tácticas de asalto más indirectas.
¿Es posible que el estanque mayor alimente el extractor? ¿O tendrá que estar fortificado precisamente por alimentarse de recursos mayores? Parecen de naturaleza orgánica, pero no me queda claro si los kryptis los crían o se limitan a apostarlos donde están.
La verdad es que todo intento de investigarlo más a fondo ha sido un auténtico horror; hay una cacofonía en la torre de arriba y, al principio, pensé que a lo mejor me había topado con una vía de escape. El lord del tres al cuarto que hay arriba, una especie de aprendiz, no hace más que dar la matraca con que va a crear un portal que lleve, nada menos..., ¡a la torre del brujo!
No tardé en darme cuenta de que la probabilidad de que semejante fanfarrón lograse conquistar esa hazaña era nula. Esfumadas mis esperanzas, no sabía qué pensar de su insistencia en seguir adelante. Avanzaré hacia el noreste en busca de un modo de salir de esta difícil situación o, al menos, para informar de cualquier tipo de relevancia que pueda tener la zona.
—Agente Selly