Vosotros los cachorros no sabéis lo que os espera. Yo vi al dragón vomitar su bilis sobre la tierra y dejarla marcada. La mayoría de los soldados nunca ha olvidado dónde estaba cuando se enteraron de lo que había pasado. Pero los que lo vieron con sus propios ojos, como yo... No hay noche que no tengamos pesadillas.