Tras "escapar", me he trasladado a un punto de observación a lo largo de lo que creo que es el filo meridional de la zona interior de Nayos, con vistas a un auténtico hervidero de actividad para los leales.
La "chusma", que parece haberse apiadado de mí y no hace más que compartir conmigo cachitos de flora comestible, insiste incesantemente en que los leales no tenían derecho a ocupar la zona y en que su presencia no es bien recibida. Dada la naturaleza poco afable de los kryptis que merodean por la zona, entiendo totalmente su enfado.
Mis nuevos amigos parecen temer la zona cercana al oeste, que es la que trataré de vigilar a continuación. Uno de mis benefactores, a quien los demás llaman Skup, dijo algo tipo "las cosas de la puerta solo entran".
—Agente Selly