Guild Wars 2 Base de datos

Enviamos a tres equipos de exploradores a examinar la zona y ninguno de ellos volvió con vida. Tres era más de lo que podíamos permitirnos, pero queríamos saber como fuera dónde nos estábamos metiendo. Lo único de lo que pudimos enterarnos al final es de que estaban atrincherados y listos para luchar. Tuvimos que suavizar sus defensas lo primero; de lo contrario, hubiera sido un suicidio atacar. Por eso, decidimos bombardearlos con conjuros a distancia, como se indica en el manual. Hasta que no llegamos al campamento y vimos los cadáveres no nos dimos cuenta de que había sido una trampa mortal para ellos. La lluvia de fuego les había pillado metidos en jaulas, y había marcas de arañazos en las paredes de haber intentado escapar. Muchos aún estaban ardiendo, desprendiendo un olor que creo que ninguno de nosotros olvidará en la vida. Liquidamos a los leales que no habían huido aún, dirigiendo nuestra ira contra ellos para evitar enzarzarnos entre nosotros. No sé qué hubiera sido de ellos de no habernos presentado allí, así que es imposible saber si les hubiera aguardado un destino peor o mejor, pero lo que está claro es que les fallamos y eso es un error que posiblemente nunca podamos expiar. Al menos seguiremos luchando, porque no se merecen menos. Tal vez su pérdida no haya sido en vano.