Guild Wars 2 Base de datos

Sejm y yo nos fuimos hace una semana. El calor de nuestro hogar está empezando a desvanecerse de nuestro recuerdo. El paisaje es frío y arduo. Aullidos de bestias que nunca había escuchado resuenan entre los árboles. Este es un verano muy distinto. Nos hemos mantenido fuera de la vista, siguiendo el sendero que los refugiados tomaron rumbo al sur. Los cadáveres bordean el camino. Hay restos sangrientos casi por todas partes, tanto de bestias como de norn. No sé a cuántos perderían en su periplo, pero seguramente se trate de una cantidad significativa. Estamos a unas cuantas semanas de Saldistead. Uno de los supervivientes dijo que seguro que alguien se habría quedado atrás. No sabemos si nos recibirán muchos o nadie, pero todo este calvario pinta bastante funesto. Me preocupa que lleguemos tarde. Me preocupa no volver a ver a Arina ni a Na. Tengo la imagen clavada de justo antes de partir. Na, bajo un montón de mantas y pieles, una reina oculta bajo un manto de nieve. Arina estaba apoyada encima, jugando con una muñeca tejida por Gaerta. Ambas solo iluminadas por la lumbre de nuestra cocina. Me encantaría poderlas pintar así.