Guild Wars 2 Base de datos

*La mitad de la página está manchada de sangre, pero sacas lo que puedes de ella.* No he dicho una palabra en voz alta desde hace quince días. La calidez de nuestros corazones está a una semana de distancia, como poco. Hogar... Pronto. Sejm. Mi amigo. Cuando llegamos a Saldistead, no quedaba nadie. No había nadie en absoluto. Todo vacío... La nada. Ecos y polvo. Llevábamos ya semanas viajando sin cruzarnos ni rastro de vida. Nuestras propias raciones menguaban. Sejm sugirió que cazáramos, así que partimos hacia el este rumbo al lago en busca de lo que fuese. Reinaba un ambiente tan cargado que... no se podía respirar. Ni el más mínimo atisbo de vida. Nada que comer. Antes de volver por donde habíamos venido, Sejm oyó algo. Dijo que era la Sierpe, llamándonos para hacernos acudir a... Sejm corría más rápido que... Yo trataba de seguirlo. Congelado en el sitio... Comenzó a transformarse. Desgarrado, sangre... Los gritos... Le imploró a la Sierpe, pero no parecía que... La transformación se detuvo, dejándole a mitad... sus miembros quebrándose. Y no de frío. Yo avanzaba a trompicones hacia la orilla cuando el hielo... Se resquebrajó enteramente. Quizá fue perdonado por las aguas congeladas... Las burbujas pararon. Ya casi he recorrido todo el camino a casa. No sé cómo sentirme. Siento todo, pero me gustaría no sentir nada.