Los informes contemporáneos de la vida mortal de Kormir y su ascensión contienen valiosa información sobre la naturaleza de la condición de dios. En escritos privados, varios de los aliados de Kormir de toda la vida expresaron que creían que la ascensión la había matado.
Aunque es evidente que el panteón humano cuenta con autodeterminación, es posible que, colectivamente, estén encerrados. Métodos similares de adoctrinamiento mágico, como la corrupción de dragones y el Despertar forzado, anulan los valores fundamentales del individuo así como sus lealtades, obligándolo "voluntariamente" a priorizar objetivos impuestos.
"No siento más calidez procedente de esta diosa de la que sentiría si Abbadon la hubiera dejado muerta en el suelo. Espero poder llegar a amarla. Pero no es mi Kormir".
—Diarios de Nerashi