Guild Wars 2 Base de datos

No tengo muy claro qué vamos a encontrarnos dentro. Dagda estuvo a punto de sucumbir a su posesión. Mabon sí que cayó en la suya, una pérdida que sigue pesando sobre el Resguardo Astral. Los kryptis se están haciendo más poderosos por momentos y se nos acaba el tiempo para lidiar con esta amenaza. Si no rescatamos pronto a Isgarren, es posible que sufra un destino peor que nuestro querido Mabon. Eso sería catastrófico no solo para el Resguardo Astral o el Tribunal de los Brujos, sino para toda Tyria. Sin Isgarren, ¿quién sabe qué será lo siguiente que nos venga de la Niebla? Y lo que es peor: ¿qué clase de amenaza supondría Isgarren corrompido? Nos reagrupamos en uno de los anillos flotantes del bastión. Dagda y Zojja se quedaron con Zizel, que intentaba escuchar algo que indicase movimiento. Los kryptis estaban aguardando para atacar, así que avanzamos para conseguir ventaja. Al entrar en la aguja, Peitha adoptó un tono defensivo: "El velo se está rasgando", me dijo. Zojja nos escuchó a pesar de que tratamos de preservar la discreción. Me preguntó si estaba bien, asumiendo que estaba hablando yo solo[f:"sola"]. Así, logré ocultar la existencia de Peitha un poco más. Con las tensiones ya en un punto crítico, no me puedo arriesgar a ponerme en peligro porque podrían prescindir de mí para la acción... o algo peor. Lo malo es que no sé cuánto tiempo podré seguir manteniendo este engaño. Zojja estaba a punto de dar un sermón cuando se vio interrumpida por una emboscada kryptis. Es probable que esta lucha no se enfríe hasta que algo haya concluido. Lo que pasa es que no sé si eso va a ir en nuestro favor. Tras enfrentarnos a oleada tras oleada de kryptis, Peitha me aconsejó pensar en un recuerdo particularmente querido, algo a lo que aferrarse en los momentos venideros. Pensé en mi hogar. Mis amigos. Aurene... Pero Zojja, que llevaba pendiente de mí desde hacía unos instantes, saltó. ¿Había "alguno de ellos" en este lugar? Y, antes de que pudiera encauzar la situación, Peitha irrumpió. A Zojja se le erizó la piel, pero, antes de que nadie más pudiera procesar aquella revelación, hizo acto de presencia una figura aún más importante: Isgarren. ***