R'tchikk me instó a acampar, donde el grupo al completo se estaba armando de valor para marchar a la torre del brujo. Habíamos localizado al "Lyhr malo", pero nos quedaba mucha lucha por delante para darle caza. El "Lyhr bueno" (su mitad recomendable) y Mabon tendrían que forjar una llave para desarticular los mecanismos de defensa de la torre.
Justo cuando el grupo se preparaba para partir, Frode se volvió hacia Dagda para preguntar por una llamada de socorro que Zojja y ella habían respondido en mi ausencia. Otro miembro del Resguardo Astral había sufrido una posesión con funestos resultados: Dagda tuvo que confinarlo en una celda para aislar la amenaza, pero no antes de que lograra apuñalarse en el muslo. Peitha aprovechó la oportunidad para recordarme mi lugar en este mundo: un[f:"una"] forastero[f:"forastera"] en un lugar que no me es familiar y donde tengo pocos amigos. Si desvelase mi... conexión con Peitha, Dagda, con quien ya estoy en términos peliagudos, se negaría totalmente a hablar conmigo antes de que tuviese la ocasión de explicarme. Imposible racionalizar mi situación con un equipo de acción dedicado en exclusiva a combatir a un enemigo demoníaco.
Llegados a este punto, no sé lo que Peitha quiere, pero tengo muy claro que no desea que muera, o no estaría ahora mismo dejando constancia de todas mis impresiones.