Mientras procesaba la inoportuna revelación de Peitha, volví como pude a Amnytas huyendo de la sofocante inquietud del bastión. Pero, justo al poco, Zojja me llamó.
Han avistado a Isgarren en el Bastión de lo Celestial, la puerta de acceso a la aguja del mundo. Y no hay tiempo que perder.
***