Guild Wars 2 Base de datos

Estoy... bien. Necesito seguir recordándome que estoy bien. Hemos retomado la torre del brujo desde el primer ataque; debo dar las gracias por ello a todos los dioses y espíritus que pueda. Pero la situación en Amnytas sigue pintando mal. Me siento totalmente inútil en combate, no puedo dejar de pensar en lo ocurrido. Cuando Soo-Won... Cuando murió. Aesor me apretó la mano para no derrumbarse. Al menos dos de mis eruditas se desmayaron. Estábamos en la biblioteca escuchando uno de los discursos de Isgarren sobre magia rúnica cuando todo comenzó a retumbar. Incluso procedente de las nubes, se escuchaba la tierra resquebrajarse y temblar. Nos acabábamos de asentar donde estamos ahora. Pensé que la costa norte sería más tranquila que Janthir. Isgarren y Dagda se apresuraron al Bastión de lo Celestial, pero ya era demasiado tarde. No sabemos qué brote de magia despertó la muerte de la madre anciana, pero mutiló nuestra magia. Las balizas, la aguja y la torre. Y quién sabe qué más se resquebrajaría en las maltrechas esquinas del mundo. No hubo esperanza alguna de repararlas a tiempo, no antes de... Los kryptis no tardaron en estar al tanto. En cuanto la aguja flaqueó, les faltó tiempo para acudir. El equilibrio se había esfumado.