Esperé hasta medianoche en una torre de vigilancia cercana antes de dirigirme al campamento. Antes de que pudiera acercarme, me llamó la atención un grupo de granjeros que huían de unas criaturas realmente horribles. Jamás he visto nada parecido... Me recordaron a los chak, o a los oni de Cantha. Pero... algo tenían esas bestias que me hicieron pensar.
Tras acabar con ellas, fue fácil conectar su abrupta llegada con un campamento de cazadores igual de misteriosos. Me aproximé con cuidado y, tras valerme de las sombras (así como de algunos arbustos estratégicamente posicionados), los espié para obtener información. Se llaman a sí mismos el "Resguardo Astral", y el nombre de esa norn malhumorada es Arina, que debía de ser su líder. Entonces los norn hicieron sonar un gran cuerno que reunió a todo el grupo. La caza había empezado.
Los seguí fuera del campamento, pero observé con horror cómo en el aire se abría una gran fisura. Fijo en el centro había un gigantesco y sinuoso ojo. Carnosas y viles criaturas salieron de ahí y atacaron. El Resguardo Astral se convirtió en presa, y muchos murieron o se vieron obligados a huir. Los que no se encontraron con garras y colmillos, fueron arrastrados al interior de la fisura. Después, emergió una bestia aún más grande, deseosa de acabar con los cazadores. Intervine en la lucha y reté a la criatura. Pero a mí también me arrastró al interior de la fisura.