Me doy cuenta de que hace lo suyo de mi última actualización. Hablando con sinceridad, mi encuentro con ese demonio, el llamado "trotamundos voraz", me costó más de lo que quisiera admitir. Aunque me he recuperado bien físicamente, sigo sintiendo agotamiento. Años de batalla, liderazgo, perder a seres queridos.... Todo eso se cobra su precio. En todo caso, tenemos un problema entre manos y la cosa no puede esperar a que yo me tome un día de spa para despejar mis ideas. Es hora de lidiar con esto de una vez por todas.