Uenno me ha preguntado si me llevaba adonde quiera que quisiera ir, y he aceptado ir con ella. La espontaneidad no es lo mío últimamente, pero... tampoco tengo un sitio mejor al que ir, ¿verdad? Primero hemos parado en Garenhoff porque había quedado con alguien que conocía. Me he sentado en el muelle a observar la torre del brujo mientras esperaba. Qué maravilla... Je, me pregunto qué será ese artilugio.
Cuando Uenno terminó su almuerzo, nos sentamos y estuvimos allí un rato charlando.
Era profesora universitaria, pero lo dejó tras años de frustración con el sistema. Estudiantes abocados a fracasar, cerrazón a cualquier proyecto de crecimiento o expansión... Me suena la historia. Vivió por las afueras de Linde de la Divinidad un tiempo, enseñando Estática a los lugareños. Lo que fuera con tal de poner la tecnología al alcance de más manos. A los humanos se les dan fatal las matemáticas.
Me cae bien. No me recuerda a Rata Sum. Aunque hay muchas cosas que echo de menos, no era... lo mismo después de Maguuma. Ni yo tampoco lo soy.